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sábado, 30 de junio de 2012

La Verdad sobre la Diferencia de Armamento entre PERU Y chile

chile es superior en Cantidad y calidad de Armamento al PERU, ya esto es voz populi tanto entre los dos paises y el mundo, mas ahora con la adquisicion de su satelite de uso militar.
al final quiene es el agresor realmente, quien trata por todos los medios de abarcar mas de los que le corresponde.





domingo, 22 de enero de 2012

Manuel Gonzales Prada - Perú y Chile I

El Perú no sufrió calamidad más desastrosa que la guerra con Chile. Las campañas de la Independencia i la segunda lucha con España nos costaron preciosas vidas i grandes sacrificios; pero nos dieron vida propia, nombradía i levantaron el espíritu nacional. El 9 de diciembre nacimos, el 2 de Mayo crecimos, nos agigantamos.
Es que, en 1824 i 1866, no sufrimos el empequeñecimiento de la derrota. La sangre derramada en los campos de batalla, los capitales destruidos en el incendio, las riquezas perdidas en el saqueo de las poblaciones, muy poco significan en comparación de los males que inficionan el organismo de las naciones vencidas. El perjuicio causado por nuestro vencedor no está en los asesinatos, en las devastaciones ni en las rapiñas: está en lo que nos deja i nos enseña.
Chile se lleva guano, salitre i largos jirones de territorio; pero nos deja el amilanamiento, la pequeñez de espíritu, la conformidad con la derrota i el tedio de vivir modesta i honradamente. Se nota en los ánimos apatía que subleva, pereza que produce rabia, envilecimiento que mueve a náuseas.
Chile nos enseña su ferocidad araucana. En la última contienda civil nos mostramos crueles hasta la barbarie, hicimos Y que el roce con un enemigo implacable i sanguinario había endurecido nuestras entrañas. Brotaron, de no sabemos dónde, al en cólera o fieras desconocidas en la fauna peruana. La injénita mansedumbre del carácter nacional tuvo regresiones a la fiereza primitiva. En la nación magnánima (donde las discordias civiles terminaron siempre con el olvido para los errores comunes i la conmiseración para el hermano caído) queda hoy, después de i lucha, el odio de enemigos vascuences, el rencor de tigre a tigre. Rencor i odio que deberíamos reservar para el enemigo de todos, los atizamos contra nosotros mismos. De nuestro sueño cataléptico, despertamos para sólo esgrimir los puños i lanzarnos imprecaciones de muerte.
Es que en el comercio íntimo, en el trato duradero i en la conquista secular, se opera fusión de razas con amalgamiento de vicios i virtudes; mientras en la invasión destructora i violenta, vencido i vencedor olvidan las virtudes propias i adquieren los vicios del extraño. Los pueblos más civilizados ocultan su reverso salvaje i bestial: en la guerra se verifica el choque de hombre contra hombre por el lado bestial i salvaje.
Si el Perú se contagió con la ferocidad araucana, Chile se contaminó con el virus peruano. El contacto de ambas naciones recuerda el abrazo de Almanzor, un medio de comunicarse la peste. Nadie ignora que nuestro vencedor de ayer se ve atacado ya por el cáncer de la más sórdida corrupción pública: las prensas de Santiago i Valparaíso lo dicen a todas horas i en todos los tonos. Chile retrata hoy al Perú de la Consolidación i del contrato Dreyfus: entra por el camino que nosotros seguíamos, será lo que fuimos. El mendigo que hace poco se llamaba feliz con la raja de sandía i el puñado de porotos, se ahitará mañana en los opíparos festines del magnate improvisado. Con facilidad se vuelve pródigo el tahur que entra pobre a la casa de juego i sale rico por un golpe de fortuna.
Pero no veamos una compensación de nuestras calamidades en la corrupción política de nuestro enemigo ni pensemos abandonarle nuestra riqueza i nuestro territorio como un presente griego, ni creamos que en su organismo acabamos de inocular un germen de muerte prematura.
Chile, con todas sus miserias, nos vencerá mañana i siempre, si continuamos siendo lo que fuimos i lo que somos. Rodeado con el prestigió de sus victorias, posee crédito; así que en toda guerra tendrá dinero, i con el dinero, soldados i buques, rifles i cañones, amigos i espías.
De loco debe tacharse al pueblo que para robustecerse no abriga más esperanza que la debilitación de los pueblos limítrofes. Ver encorvarse al vecino ¿equivale a crecer nosotros? Ver sangrar un enemigo ¿da una gota de sangre a nuestras venas? El decaimiento de Chile debería regocijamos, si el nuestro cesara o fuera menor, si en tanto que él se achica nosotros creciéramos; pero mientras Chile decrece en progresión aritmética, nosotros lo hacemos en progresión geométrica. La fuerza de la naciones se oculta en ellas mismas, viene de su elevación moral. La luz del gas que arde a nuestros ojos, irradia los rayos del Sol almacenados en las entrañas de la Tierra; el hombre que nos deslumbra con su generosidad o heroísmo, descubre las virtudes en incubadas lentamente al calor de una buena educación.

martes, 10 de enero de 2012

LA CABEZA VOLADORA EN CAIRANI

Era Yo, Un Mozalbete de unos 5 a 6 años aproximada mente, en esos tiempos vivía en la casa de mis abuelos en una Pueblo llamado Cairani o “Posito de Plata” llamado a si por el gran moviendo de joyas en base a plata que en tiempos del auge de arriaje por dicho lugar se mostraba, Cairani, perteneciente al Distrito del mismo nombre, provincia de Candarave, Departamento de Tacna, Ciudad al Sur del PERU.

Era de madrugada, noche de Luna llena, Noche muy clara, se me dio por ir a orinar, y para ello tenia que pasar el patio, luego una regular huerta, y llegar al área de los corrales, y por la pereza y el temor lo mas que llegue fue a al pequeño zaguán de acceso a la huerta; frente al cual se encontraba una especie de árbol no a mucha distancia algo mas a dos metros de la puerta al arbusto, por cuyo lugar pasaba una pequeña acequia, lugar en el cual me puse a mixionar, en compañía de un perro de la casa.

Estaba yo muy confiado en vista de la claridad del momento, sin embargo el perro se mostraba algo inquieto, ladra y ladra desenfrenadamente, creído que se trataba de un gato trepado en el arbusto; procedí de agenciarme de cuanta piedra encontrare, y procedí a tirar a fin de que salga. Grande fue mi sorpresa al ver de pronto un bulto de de forma circular muy parecido a una cebolla, logre ver con claridad un rostro humano muy lastimado por efecto de las ramas supongo, de larga cabellera la misma que se enredó en las ramas; que susto, quede estático por un momento no recuerdo el tiempo, solo al perro que ladra desenfrenadamente, y jalaba de la basta de mi pantalón al reaccionar solo atine a corres a los dormitorios, trancando la puerta con cuanta barreta encontré, avisé a mi tío, quien solo atino a decirme que seguro era un Kac Kac, o cabeza voladora, me sumergí en mi cama al medio del mismo tapándome de cuerpo entero con las frazadas a la mañana siguiente solo se encontró al perro muerto, quien sabe por que ???.

HIMNO A CANDARAVE

Candarave, Candarve
Candarave tu nombre es majestad,
Son tus cumbres, tus nevados,
El reflejo de un pueblo emprendedor;
La grandeza de tu origen
Alimenta cada generación,
Flora y fauna sin igual,
Y humalante, tu grito de amistad (bis)

Tus encantos te saludan con el alba juvenil,
Contemplan tu rostro fuerte,
Enigmático y gentil;
Tu campiña se prepara cual rebosante vergel
a recibir el abrigo y confundirse con el tu huayñuma,
De cause inerte sorprendes al caminante con tu lecho misterioso,
Donde nacen las leyendas con galope de corcel
Tutupaca con su manto blanco de tanta pureza,
Representa el alma noble de tu gente al trabajar,
Vigilante rasga el cielo del que brota
Sabía nueva para que beban tus campos,
Prestos reverdecer.
Yucamani, fuerte y soberbio,
Tu atalaya permanente te refleja el sol naciente,
Para que siembres virtudes y coseches tu existir.

LA MAGIA NEGRA DEL HACENDADO

Gastón payes, era el dueño de la hacienda Totora, quien pone en venta su propiedad y el comprador era un agricultor de Ilabaya; pero no contaba con la suficiente cantidad de dinero como para realizar el negocio. Por curiosidad se entera que practicando la magia negra se puede conseguir una fortuna, es cuando decide leer la magia negra, donde indicaba que tenia que ubicar tres quebradas que se unan en una sola y justo lo encuentra en el contorno de la laguna de Aricota.

Con mucho coraje, prepara las acémilas bien coronadas con sus chipas, llevando una daga bien filuda y un ayudante. A una distancia no muy alejada deja a su ayudante con los animales, dirigiéndose solo a la quebrada, llega y se prepara con las oraciones respectivas, de pronto baja un toro enorme balando en medio de la polvareda, se inicia una lucha titánica, después de un arduo batallar el agricultor vence al toro, cuando el animal cae pesadamente al piso, se rompe el hechizo y se convierte en una enorme petaca de oro y plata, muy triunfante grita ¡ Lo Logre ! ¡ Lo Logre ! y emocionada llama a su ayudante.

Todo el tesoro lo preparan para cargar en chipas, no esperando mas se dirigen donde el hacendado, para efectuar el negocio, Gastón Payes lo vende y sin tener otra alternativa se retira. El pacto con el diablo no era tan sencillo pues tenia que pagar con su cuerpo y no podía buscar esposa; el se había convertido en mujer del diablo.

Aburrido de estar con el diablo, no sabe como deshacerse, muy preocupado busca la forma, de pronto se encuentra con un anciano, quien le aconseja que debe buscar una esposa; pero su esposa tenia que esperar al diablo en la forma que el lo hacia de cuatro patas y ella acude al negar apartado esperando la llegada, de pronto aparece lo mira diferente con cabellera larga distinto al hombre se asombra y sale disparado sin rumbo el diablo, de esta manera se destruye el pacto.
El agricultor se tiene que marchar lejos del lugar y para ello deja en arriendo la hacienda al señor Cornejo, después de un tiempo es afectada por la reforma agraria, para convertirse en las Seis Totora y hoy parcelada a los trabajadores.

EL PAGO A LAS TINIEBLAS - Laguna de Aricota

Una legendaria laguna de Aricota, llena de misterio oculto, se dice que para utilizar sus aguas tuvieron que hacer entrega de seres humanos como pago a las tinieblas, por dos oportunidades.

Para el primer pago tuvieron que reunir varios niños, a quienes los invitaron a participar de un banquete, fueron llevados con engaños a la orilla de la laguna, donde se encontraba una mesa muy bien adornada, sobre ella se encontraba comida, dulces y gaseosas. Los niños conforme iban disfrutando del banquete, son atendidos con gaseosas pero mezcla de licor, conforme bebían se fueron mareando, llenos de euforia entre juegos y alegrías; de pronto las aguas desaparecen y se abre una puerta enorme, en el interior se veía una enorme ciudad iluminada, los niños van ingresando comiendo sus galletas bebiendo gaseosas, en medio de risas y juegos se fueron desapareciendo en el fondo de la ciudad.

El segundo pago fue con una delegación de Japón, dentro del grupo había una dama muy jovial y hermosa, llegando a Curibaya se abastecieron de alimentos, bebidas y busca una vitrola para poner la música, por la noche se dirigen a las orillas de la laguna , para preparar la entrega, siendo las doce de la noche, la dama se encontraba embriagada y la invitan a bailar, mientras bailaba se levanta un remolino fuerte, envuelve ala dama, en medio del remolino entre baile y baile, se va desapareciendo la dama en el fondo de la laguna.

Muchos arrieros y viajantes experimentaron, que a partir de las once de la noche, se escucha las risas y juegos de los niños, la voz de una dama que te llama, el cántico del gallo, que nos pone los pelos crespos de miedo, por mas que se grite o corran se cunde mas la desesperación del terror, las personas de fuerte coraje logran pasar y las personas de débil se encantan o se vuelven locos.

Tacna in surge contra el poder español 1811 – 1813

Dos importantes esfuerzos insurreccionales contra el dominio español fueron protagonizados por el pueblo tacneño. El primero de ellos fue conducido por Francisco Antonio de Zela y Ariaga, según documenta el historiador Rómulo Cúneo Vidal, nacido en Lima en 1768, pero residente en Tacna desde 1784, donde hizo carrera como funcionario de las Cajas Reales. Ganado a la causa libertaria por propagandistas enviados a Tacna por el caudillo rioplatense Juan José Castelli, convoco un importante núcleo de patriotas para realizar una insurrección el 20 de Junio de 1811, contando con la cercanía del ejercito Argentino, en ese momento listo para Cercar Puno.
El movimiento insurgente tomo ese día los cuarteles y asumió el control de Tacna, Sama, Locumba e Ilabaya. Al cuarto día, mientras organizaba la defensa de la provincia, Zela cayo severamente enfermo y algunos de sus lugartenientes se desmoralizaron al saber de la derrota de los argentinos en Guaqui, frente al lago Titicaca, ocurrida precisamente el 20 de Junio. Una delación (Traición) permitió la captura del caudillo por los españoles. Sus más cercanos colaboradores fueron condenados a prisión, pero Zela lo fue a muerte.

Una esforzada defensa librada ante la Real audiencia por José Jerónimo de Vivar, logro trocar la pena máxima por 10 años de reclusión en el presidio de Chagres. Pario con ese destino en 1815 y murió en prisión el 18 de Julio de 1819.
El segundo esfuerzo insurreccional fue realizado por los hermanos Enrique y Juan Francisco Pallardelli, nacidos en Marsella en 1785 y 1781, respectivamente, pero residentes en el PERU desde 1804, quienes tomaron contacto con el general rioplatense Manuel Belgrano siendo oficiales del ejercito realista. Ganados ala causa emancipadora, organizaron desde Tacna un moviendo rebelde que debía insurgir simultáneamente en Arequipa, Tacna y Tarapacá el 3 de Octubre de 1813. Lograron tomar el control de Tacna y Arica con amplio respaldo popular. No obstante enterarse de la definitiva derrota de los argentinos en el Alto PERU, mantuvieron su propósito de hacerse del poder en el sur y llamar al país a la rebelión emancipadora.

El intendente de Arequipa, José Gabriel Moscoso, envió una expedición militar contra los rebeldes. Estos, apenas 400 voluntarios mal armados y sin experiencia militar, presentaron decidida batalla a los realistas en Camiara, el 31 de Octubre y sufrieron una derrota. Tras el descalabro, los hermanos Paillardelli y sus colaboradores se vieron obligados a ocultarse. Enrique se unió al ejército rioplatense en cuyas filas murió heroicamente en 1815, mientras Juan Francisco espero la llegada del Ejercito Libertador de San Martín para sumarse a sus filas, ejerciendo carrera militar en el ejército Peruano. Murió en 1858.

LA BATALLA DEL ALTO DE LA ALIANZA

Lugar a 8 km. Al Norte de Tacna donde el 26 de Mayo de 1880, se enfrentaron las fuerzas peruano Bolivianas, comandadas por Lizardo Montero y Narciso campero, contra las fuerzas invasoras chilenas dirigidas por Manuel Baquedano. Después de cuatro horas de Lucha la victoria se inclino para los chilenos; los Bolivianos se retiraron a su territorio y desde entonces, no aparecieron as en el escenario de la guerra.

Habiendo sido rechazado el ataque naval del 27 de febrero, los chilenos decidieron tomar primero Tacna y luego atacar Arica entre dos fuegos. Enterado de este movimiento, el ejército peruano se propuso no permitir que la ciudad de Tacna fuese tomada. Es así como el 26 de mayo de 1880, en las inmediaciones de la ciudad, en los cerros del Intiorko, se realizo la batalla del Alto de La Alianza, donde unos 9 mil peruanos y bolivianos se enfrentaron a 20 mil chilenos. Fue la acción de armas de mayor envergadura entre las fuerzas contrincantes y también la más cruenta. Estaban al mando de las fuerzas aliadas el general Narciso Campero, presidente de Bolivia.
A las 11:45 a.m. se iniciaron las acciones, a base de un ataque masivo de la infantería, la caballería y la artillería ligera chilenas. Distintas columnas y batallones se alternaban en el ataque masivo de la infantería, la caballería y la artillería liguera chilenas. Distintas Columnas y Batallones se alternaban en el ataque a los aliados para no darles descanso. Tras agotar las municiones y sufrir numerosas bajas, a las 3:30 p.m. las fuerzas aliadas abandonaron vencidas y dispersas el campo de batalla. Aquí el ejercito chileno puso en practica su tristemente celebre “REPASE”, ultimando con bayonetazos a los rendidos y los heridos. Alas 5:00 p.m. el ejercito chileno ocupo la ciudad de Tacna, con lo que dio lugar a un inenarrable vandalismo. La resistencia de los civiles en las calles fue inútil ante la fiereza del numeroso ejército invasor. Tras la derrota, las fuerzas bolivianas se replegaron al Altiplano y el 26 de Mayo se declararon oficialmente fuera del conflicto. Tomada Tacna, el ejercito chileno había asegurado posiciones a todo lo largo de la costa peruana, desde Moquegua hacía el sur, con la sola excepción de Arica.
En arica, las fuerza militares peruanas eran de poco mas de 1600 combatientes efectivos, frente al ejercito chileno, tenia como desventaja no ser una fuerza homogénea en cuanto a entrenamiento y experiencia y tampoco tener armamento unificado, había fusiles y carabinas de diferentes modelo, calibre y alcance lo cual dificultaba el rendimiento táctico colectivo y por su puesto, creaba contratiempos en el suministro de municiones. Muchos oficiales peruanos habían demostrado su valor en el campo de batalla, pero pocos eran militares profesionales. Los coroneles Bolognesi e Inclan eran Militares experimentados, pero Alfonso Ugarte, Ramón Zavala, Ricardo O´Donovan y el argentino Roque Sáenz Peña era eran civiles jóvenes que se habían incorporado voluntariamente al ejercito al declararse ala guerra y pronto ganaron grados militares por su desempeño en combate.
Dos días depuse de la derrota del Alto de La Alianza, la noche del 28 de Mayo los peruanos celebraron un consejo de guerra, en el cual todos los oficiales, con una sola excepción, la del Coronel Agustin Belaunde, acordaron resistir hasta las últimas consecuencias y aprobaron un plan de defensa. El coronel Belaunde, un político pierolista arequipeño a quien se otorgo rango militar por favoritismo, no solo fue la voz discordante, sino que poco después deserto junto con algunos oficiales de su entorno.
Por su parte, el contralmirante Montero había realizado en Tacna un consejo de guerra para decidir las acciones que se debía adoptar. Este consejo resolvió proseguir la marcha hacia Arequipa vía Puno. Aquí el voto discordante fue el del Coronel Andres Avelino Cáceres, quien insistió ante Montero para bajar hacia Arica y socorrer a Bolognesi. Los defensores de arica nunca supieron que sus esperanzas de refuerzos y socorro eran vanas.
El 2 de junio, el general chileno Baquedano ordeno movilizar desde Tacna hacia Arica las tropas de reserva que no habían combatido en el alto de la Alianza mas algunos cuerpos de elite. Eran aproximadamente 6500 hombres. La estrategia de Baquedano consistía en avanzar rodeando la cordillera y aparecer en arica sobre el valle de Chacalluta.
Par el 4 de junio el ejercito chileno había rodeado todos los flancos de la defensa de arica. Ese día Bolognesi envió uno de sus tantos mensajes sin respuesta, que reclamaba información y ordenes a sus superiores, el contralmirante montero y el coronel segundo Leyva, jefe del segundo ejercito del Sur, con sede en Arequipa:”señor general Montero o coronel Leyva: … no he recibido hasta hoy comunicación alguna que me indique el lugar en que se encuentra, ni la determinación que haya tomado. El objeto de esta es decir a U.S que tengo al frente 4000 enemigos, poco mas o menos, a los cuales cerrare el paso a costa de la vida de todos los defensores de arica, aunque el numero de los invasores se duplique”. Ante la falta de respuestas, el fogueado coronel considero su obligación mantener la plaza en pie, a la espera de una contraofensiva peruana o, en el limite, para salvar el honor del Perú.
A las 8:00 horas del día sábado 5 de Junio de 1880, las baterías chilenas iniciaron un nutrido bombardeo contra el fuerte Ciudadela. Las baterías peruanas en el morro y en el llano apenas contestaron el fuego, esperando que la infantería chilena entrar en acción. Luego hubo una calma chicha. Los jefes chilenos del sitio de arica, si bien eran consientes de su superioridad numérica, no desestimaban el poder de fuego de la plaza peruana. Consideraron prudente solicitar la rendición mediante un grupo de parlamentarios, encabezados por el mayor de artillería Juan de La Cruz Salvo, la propuesta consistía en dejar partir a territorio no ocupado por chile a todos los efectivos peruanos, incluso portando armamento ligero, dejando a cambio la artillería, los explosivos, los torpedos y el monitor Manco Cápac.
De la Cruz Salvo y sus acompañantes fueron recibidos cerca del medio día por el Coronel Ramón Zavala, jefe del batallón Tarapacá, quien condujo solo al líder del grupo hasta la sede del estado mayor peruano, ubicado en el jirón Ayacucho de La Ciudad de Arica, en la falda del cerro y en dirección de la calle real del puerto. Bolognesi declino cortes mente la propuesta de rendición, pero pidió al oficial chileno que le permitiera realizar una última consulta con su estado mayor. Pocos minutos después regreso Bolognesi y, rodeado de sus oficiales, expuso brevemente al emisario chileno que tenia respaldo unánime de ellos y que Arica no se rendiría, que “Tenia deberes sagrados que cumplir”, y que los cumpliría” hasta quemar el ultimo cartucho”. Allí concluyo la entrevista. El parte oficial sobre esta campaña chilena, firmado el 21 de junio en arica por el general Baquedano, reseña con toda claridad la celebre respuesta del jefe peruano “el señor Bolognesi respondió, después de consultar con sus jefes compañeros, que estaba dispuesto a salvar el honor de su país quemando el ultimo cartucho”.
Es pertinente señalar que, pocos años después, el mayor De La Cruz salvo negó que fuera cierta la celebre respuesta de Bolognesi. Mediante un artículo firmado el 18 de septiembre de 1885 (luego incluyo en la séptima serie de sus tradiciones). Ricardo palma tuvo el acierto de responder con pruebas irrefutables que obligaron a De La Cruz salvo, desprestigiado, a guardar silencio, palma menciono la frase se hizo muy conocida en la prensa de la época y que posteriormente fue confirmada, no solo por el comandante Roque Sáenz Peña, voluntario argentino solidario con el Perú que estuvo presente en la escena y quedo herido y prisionero después después de la batalla, sino también por el historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, escrupuloso autor de la Historia de la guerra del pacifico, en cuyo tercer tomo menciona explícitamente 2quemaremos el ultimo cartucho” como respuesta de Bolognessi, consignando: “ La intimación de arica me fue referida por el mayor salvo a los pocos días de su llegada a santiago, en Junio de 1880, conduciendo en el Itata a los prisioneros de Tacna y del Morro, y la hemos conservado con toda la fidelidad de un calco”.
A las 11 horas del 6 de Junio, los chilenos efectuaron un nutrido ataque de artillería, esta vez desde tierra y desde mar. Hubo una contundente respuesta de las baterías peruanas, que demostraron tener una posición defensiva aventajada. En la bahia de Arica, las naves chilenas Magallanes, Cochrane, y Covadonga sufrieron serias averías. En el llano, la infantería chilena intento un avance desde las pampas del chinchorro hacia el flanco norte de los peruanos, pero el fuego de la artillería peruana la obligo a retroceder, a las cuatro de la tarde, al ataque chileno fue suspendido.
Esa misma noche, el comando chileno decidió enviar una nueva propuesta de rendición a los peruanos esta vez se escogió como emisario al ingeniero peruano Teodoro Elmore, quien se hallaba prisionero desde el 2 de Junio. Elmore había dado a los chilenos su palabra de honor de volver al campamento enemigo con la respuesta, pero Bolognessi no quiso recibirlo y su esfuerzo a favor de la rendición fue mal visto por los demás jefes peruanos.
Al amanecer del 7 de Junio, se inicio el asalto de la plaza, siendo encargado de la conducción de las acciones el coronel chileno Pedro lagos, el primer objetivo fueron los fuertes este, al mando del coronel Justo Arias. No obstante las minas y el intenso tiroteo de los peruanos, la superioridad numérica permitió avanzar a los chilenos, hasta producirse el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Al aumentar el número y ímpetu de los atacantes, los combatientes de ambos fuertes decidieron retroceder hasta la línea de trincheras y para petos de Cerro gordo, a 200 metros del Morro. El cabo de artillería Alfredo Maldonado Arias, con el fin de cubrir el repliegue de sus compañeros, prendió fuego al polvorín del fuerte Ciudadela, y murió en la explosión. Después de Cerro gordo ya no había retroceso posible. Allí tuvo lugar un prolongado y sangriento duelo en el que no se dio ni se pide cuartel, hasta que ya no hubo peruanos sobrevivientes. En ese tramo de la batalla se sacrificaron heroicamente los coroneles Inclan, Arias y Ricardo O´Donovan y perdieron la vida todos los efectivos del batallón Artesanos de Tacna.
Para contener el avance chileno en el flanco este, Bolognesi traslado a ese lugar 500 soldados de la VIII división, provenientes de los fortines del norte, al mando del coronel Ramón Zavala. Tuvieron que cruzar gran parte de la ciudad y rodear la falda el Morro para llegar a los parapetos del Cerro Gordo, donde fueron emboscados y ultimados por los chilenos. Allí murió Zavala respondiendo al fuego chileno a pecho descubierto. Otra tenaz batalla libraron en el flanco norte los batallones Iquique y Tarapacá, cuyos sobrevivientes volaron con dinamita parapetos y baterías para facilitar su repliegue hasta las defensas más cercanas a la ciudad.
Mientras tanto, el fuerte contingente chileno que se abrió paso por el flanco este inicio la captura del morro, y sufrió importantes bajas en el primer intento. Durante una hora se dio una intensa pugna por el dominio de dicho promontorio. Defendiendo palmo a palmo sus laderas murieron los comandantes navales Adolfo King y Anacleto Martinez. En la meseta de la cima, 500 peruanos agrupados en torno a Bolognesi libraron la lucha final contra contra miles de chilenos. Al lado de su comandante en jefe se inmolo el coronel Alfonso Ugarte, cuya muerte no ocurrió arrojándose al mar a caballo con ala bandera en las manos, con el sentimiento popular ha querido imaginar, sino a pie firme, empuñando la pistola y el sable. También murió al lado de Bolognesi el capitán naval Juan Guillermo More, este ultimo comandante de la fragata Independencia, que encallo durante el combate de Iquique.
El otro sector de la fuerzas chilenas, luego de tomar los fuertes y parapetos de los flancos norte y sur, se concentro en el perímetro de a ciudad, donde fueron contenidas por minas y otros explosivos y por los disparos de efectivos dispersos de la infantería peruana reagrupados en las escaleras de la catedral, donde se improviso un parapeto fortificado, pronto la superioridad numérica chilena los doblego.
Quemando el ultimo cartucho y agotadas las fuerzas de sus 63 años Francisco Bolognesi cayo después de recibir dos descargas de fusilaría, mientras desangraba fue rematado a culatazos por un soldado chileno. Al saberse vencedero del Morro, la tropa chilena estallo en febril algarabía, atacando con crueldad a heridos y contusos, y arrojando muchos de ellos vivos aun, barranco abajo. El llamado al orden de los jefes contuvo esta insania y salvo la vida de los pocos oficiales sobrevivientes Manuel De La Torre y Roque Sáenz Peña.
Cerca de las diez de la mañana, desde la rada del puerto, constatada la derrota peruana, el capitán del Manco Cápac, José Sánchez Lagomarsino, hundió la nave cañonera Alianza Logro escapar hacia Pacocha, pero luego fue capturado por la marina chilena.
En la ciudad de arica, una vez concluida la batalla, las tropas chilenas, al mando del coronel Pedro Lagos, se comportaron con ensañamiento inaudito contra los civiles peruanos y de otras nacionalidades y contra los pocos efectivos encargados del orden publico que, ajenos a los hechos de guerra, imploraban el respeto de las vidas inocentes. Varias decenas de ciudadanos refugiados en sedes consulares fueron extraídos a viva fuerza y fusilados. La población reunida en la catedral y la plaza de armas fue abaleada a mansalva. Se incendiaron viviendas y edificios públicos. Se ultrajo mujeres y niños. Un grupo de civiles escondido en un pozo fue ultimado a pedradas por la soldadesca chilena. El embajador norteamericano en el Perú elevo a su gobierno un informe donde denunciaba, a propósito de arica: “Las tropas chilenas se han conducido no como un ejercito formalmente organizado por una nación que se llama civilizada, sino como una horda de salvajes errantes, ultimando a los heridos. En el consulado británico se refugiaron unos cuantiosa dispersos, los arrastraron hasta la plaza y allí los fusilaron, y después saquearon la casa. Esto no ha sido guerra, sin una matanza por mayor”.
La batalla de Arica ha sido una de las mas cruentas del siglo XIX. De los 1650 hombres que tomaron parte activa en la batalla por el lado peruano, poco más de 900 murieron, cerca de 200 quedaron heridos y hubo 500 prisioneros. De los 19 jefes peruanos de operaciones, murieron 13. de los jefes de división solo sobrevivieron Roque Sáenz Peña, Manuel la Torre y Marcelino Varela. Por su parte, los chilenos solo registraron 144 muertos y 337 heridos, sobre un total de 6500 efectivos. No es usual que en este tipo de batallas una de las partes tenga tan elevada mortalidad, que los prisioneros sean pocos respecto a los muertos, y que mueran casi todos los oficiales. Este resultado señala a todas luces que el vencedor no obro en buena ley.
La siguientes generaciones de peruanos hicieron de Bolognesi una figura simbólica del patriotismo de hoy es el patrono del ejercito. La posteridad también ha rendido homenaje al heroísmo del pueblo tacneño; a los cientos de voluntarios que combatieron en los batallones Artesanos de Tacna, Tarapacá e Iquique, casi sin dejar sobrevivientes; a los ciudadanos anónimos que hicieron frente a los vandálicos ocupantes de Tacna y de Arica cuando todo estaba perdido; y a los que siguieron defendiendo la peruanidad durante el cautiverio.
Pero hubo otros más todavía. El historiador chileno Vicuña Mackenna consigna que entre el 7 y 18 de Abril de 1880, un mes antes de la batalla del Alto de La Alianza, el primer avance chileno hacia la ciudad de Tacna, comandado por el coronel José Francisco Vergara, fue obstaculizado por la acción de una brigada de montoneros o guerrilleros, armada en su mayoría con picas y machetes, y dirigida por el tacneño Gregorio Albarracin. Ataco desde Locumba hasta Tacna, dando lugar a que un destacamento especial de la avanzada chilena se encargara de perseguirlos y eliminarlos. Fueron identificados como campesinos del lugar, como “40 o 50 cívicos o cultivadores de algodón” sin mayor entrenamiento militar. Dieron su batalla final el 18 de Abril, cercados por casi 500 jinetes chilenos, entre los pajonales próximos a la ciudad de Tacna. Fueron los primeros mártires, anónimos, de la campaña de Tacna.

TACNEÑITO SOY

Tacneñito soy
De la heroica tierra
Tacneñito soy
De la tierra buena
Donde se oye el eco de la quena. (2)

Yo canto esta canción
A la Patria chica
Al bravo sin igual
Francisco Antonio de Zela
Y a la heroica
Tierra del Caplina. (2)

Tacna mía, tierra mía (2)
Sois mi suelo querido y preferido
Yo te quiero, yo te adoro (2)
Por ti daría yo la vida
La, la, la, ….

MARCHA DEL 26 DE MAYO

Veneremos este campo de la alianza
Campo santo que fue cuna de valientes
Los peruanos que cayeron por su patria
Rescatando su bandera para siempre.

¡VIVA EL ALTO DE LA ALIANZA!
¡VIVA TACNA!

Tacna, madre del Perú y su bandera
Hoy juraremos en tus heroicas arenas
¡Moriremos defendiendo tus fronteras!

Respiremos en el aire el heroísmo
Recogiendo de sus huellas la bravura
Con sus vidas nos legaron patriotismo
Con su sangre un ejemplo que perdura.
Es la voz de Albarracin que aun se escucha
Avelino y Leoncio Prado que nos dice:

“¡EL SOLDADO PERUANO NO SE RINDE
DA LA VIDA POR SU PATRIA
PERO LUCHA!”

Centinelas de la patria idolatrada
Son los hijos de Tacna la esperanza
Manteniendo la bandera siempre izada
Por los héroes del campo de la alianza

¡ VIVA EL ALTO DE LA ALIANZA ¡
¡VIVA TACNA!

LAS CAUTIVAS







Letra LAS CAUTIVAS

Ya se va el crucero Lima
Todo cubierto de luto,
Recorriendo aguas chilenas
En busca de Miguel Grau.

Miguel Grau valiente peruano
Con su Huáscar se batio,
Le volaron medio cuerpo
Y en el mar se inmortalizo.

Adiós Tacna bella palma
Adiós Arica Laurel,
Ya se va tu hijo querido
No lo volverás a ver. (2)

Si Leonidas el bravo espartano
Defendiendo su patria murió
Miguel Grau valiente peruano
En el mar se inmortalizo.

Y si en lima preguntan por mí
Díganles que preso estoy,
El que quiera rescatarme,
En santiago de Chile estoy.

Adiós Tacna bella palma
Adiós Arica Laurel,
Ya se va tu hijo querido
No lo volverás a ver. (2)

LOS MÁRTIRES DE ARICA







Letra LOS MÁRTIRES DE ARICA

¡Ay! Tacna y Arica ¡ay! Tarapacá
Perlas perdidas, perlas perdidas
La patria siempre las llorara.

¿Dónde esta, donde esta Alfonso Ugarte?
¿Dónde esta ese bravo campeón?
¿Dónde están los valientes de Arica?
Que murieron al pie del cañón.

¡Ay! Tacna y arica ¡ay! Tarapacá
Perlas perdidas, perlas perdidas
La patria siempre las llorara. (bis)

Una mañana rompiendo el Bloqueo
En Arica Fondeo Nuestra Union
Avivada por hurras peruanas
Que al chileno causo admiración.

Hnos. Urdanivia

HIMNO AL 28 DE AGOSTO

Tacneños, ¡ Somos Libres!
Muy ufanos podemos cantar
Somos libres, redimidos
Retornamos al materno lar.
Entonando el ¡somos Libres!
Hoy la patria nos vuelve a abrazar.

Heroísmo sin par del tacneño,
Que jamás su Patria negó;
Sacrosanto el amor de sus mujeres,
Redimido en esas horas de dolor
Y bendita la sangre fecunda
De los mártires de nuestra redención.

Hoy de pie ante el altar de la Patria
Y a la sombra del sacro pendón,
Demos gracias a dios Omnipotente
Por que a Tacna devolvió su libertad
Y juremos el voto solemne
De velar por su progreso y bienestar.

Tacneños, ¡ Somos Libres!
Muy ufanos podemos cantar
Somos libres, redimidos
Retornamos al materno lar.
Entonando el ¡somos Libres!
Hoy la patria nos vuelve a abrazar.

Eduardo Perez gamboa

Francisco de Paula Gonzáles Vigil

SI PARA SER SACERDOTE TENGO QUE MENTIR,ME QUITO LA SOTANA Y VOY AL SENADO DE CIVIL.

Un gran escritor francés, Emilio Zola, hizo célebre la frase “Yo acuso”, sin imaginarse que al pronunciar dramáticamente estas palabras ante los tribunales de Francia estaba repitiendo la misma frase que varios lustros antes había pronunciado un peruano ilustre ante la Cámara de Diputados.
Francisco de Paula Gonzáles Vigil, diputado por Tacna y una de las figuras más destacadas de los primeros parlamentos nacionales, lanzó en 1832 su famosa catilinaria contra el presidente Agustín Gamarra, acusándolo de haber cometido violaciones graves a la constitución del Estado y concluyó con su conocido: “Yo debo acusar, yo acuso”.
Gonzáles Vigil adquiere desde entonces una visible notoriedad y se consagra como el abanderado en la defensa de la libertad y de la constitución convirtiéndose en uno de los pilares de la república en el apogeo de la anarquía y el caudillismo. Este gran patriota nació en Tacna, el 13 de septiembre de 1792, después de hacer sus primeros estudios en su ciudad natal, Gonzáles Vigil, muy joven aún, pues sólo tenía 11 años, fue llevado al seminario conciliar de San Jerónimo de Arequipa, centro en el que se le había otorgado una beca. Allí encontró la guía espiritual e intelectual del célebre obispo Pedro José Chávez de la Rosa, que aunque nacido en Cádiz, formó varias generaciones de patriotas.
Las ideas liberales y avanzada del obispo encontraron un campo fértil en el joven estudiante. Así comenzó a formarse el espíritu rebelde, intranquilo y ávido de reformas sociales y políticas pero al mismo tiempo respetuoso como nadie de las libertades públicas y de la constitucionalidad.
En 1811 era pro-secretario del seminario y se gradúa como presbítero en 1819. En el citado centro de formación llegó a ser catedrático y rector, pero antes de hacerse presbítero se dirigió a la universidad de San Antonio Abad, doctorándose en Teología el 12 de setiembre de 1812.
Gonzáles Vigil llegó al parlamento en 1825, representando a la provincia de Arica y en sus primeros años pasó casi desapercibido, dándole a notar ocho años más tarde cuando pronunció su arenga contra Gamarra. Pero parece como si su auténtica vocación se hubiera resuelto en el Congreso, porque es aquí donde realizó su gran obra de bien nacional por espacio de treinta años.
Gonzáles Vigil, que fue también en más de una oportunidad director de la Biblioteca Nacional, murió el 9 de junio de 1875, dejando un ejemplo de rectitud, honestidad y respeto a la ley, virtudes por las que luchó toda su vida.

HIPÓLITO UNANUE

Nació en la ribereña ciudad de Arica, el 13 de agosto de 1755, sus padres, don Antonio Unánue de Montalivert y doña Manuela Pavón y Salgado, descendientes directos de españoles peninsulares, no contaban con grandes recursos económicos; por el contrario, su padre -unos días antes del nacimiento- había quedado en las lindes de la miseria por la pérdida de una embarcación que constituía su única fuente de ingresos.
Por vinculaciones familiares con el clero, Unánue se inclina por el sacerdocio; en consecuencia, viaja a Arequipa e ingresa al Seminario de San Jerónimo en donde cursa Humanidades, Filosofía y Principios de Jurisprudencia.
Hacia 1777 se traslada a Lima donde pone de relieve, en poco tiempo, su verdadera inclinación: las Ciencias Naturales. Encontró el estímulo oportuno de parte de su tío, profesor de Anatomía dedicándose entonces, con ahínco y entusiasmo a la preparación para la carrera de médico, no muy promisoria en aquellos tiempos y en el medio en que le tocaría vivir. Pero, la necesidad de subsistir a sus propias expensas lo llevó a colocarse como preceptor en casa de don Agustín de Landáburu, uno de los más ricos hacendados de la capital. Aquí, el joven Unánue se fue relacionando con miembros de la alta sociedad limeña, que habrían de brindarle su amistad al descubrir en él los dotes brillantes que poseía y que cultivaba con tanta dedicación y esmero, y que iban a constituir más tarde su mejor clientela en el ejercicio de la medicina.
En 1783 se graduó de Bachiller en medicina, prestando juramento en diciembre de 1786 en la capilla de la real Universidad Mayor de san marcos, en cuyo profesorado ingresaba 2 años más tarde con la cátedra de "Método de Medicina". Contribuyó a la formación de la sociedad académica de Amantes del País (1790), en cuya publicación, El Mercurio Peruano, empieza a escribir bajo el seudónimo de "Aristo". Los temas del Mercurio Peruano son diversos y de un interés notable. Unánue contribuye con artículos cuya importancia ideológica se anuncia en la "Idea General del Perú" aparecida en su primer número.
Fue creador del Anfiteatro Anatómico de la Universidad de San Marcos y lo inauguró el 21 de noviembre de 1792. Esta tarea cumplida terminó por encumbrarlo definitivamente dentro del ambiente intelectual limeño. Era por entonces una de las figuras más respetadas entre los estudiosos de la época. Al año siguiente es nombrado Cosmógrafo Mayor del Reino y edita la "Guía Política, Eclesiástica y Militar del Virreinato del Perú (1793 - 1797). En oposición a las teorías de los naturalistas europeos sobre las condiciones de la naturaleza americana, publicó "Observaciones sobre el clima de Lima y su influencia en los seres organizados, en especial el Hombre" (1805), que por sí solo constituyó una comprobación de la madurez intelectual de los peruanos. Atento a su prestancia, el virrey Fernando de Abascal solicitó su consejo, lo nombró Protomédico General el 29 de noviembre de 1807, y facilitó, con su protección, que se realizara el sentido anhelo de Unánue de crear y poner a funcionar la Escuela de Medicina. En un primer momento obtuvo la cesión del viejo hospital de Santa Ana, mientras se llevaba a cabo la construcción de un edificio propio. A sus propias expensas costeó por su parte, la dotación de enseres e instrumentos para el nuevo local que también contó con el apoyo altruista del gobierno, del alto clero y de familias y personas pudientes de la capital e interior del país. El virrey asistió dándole solemnidad al acto, a los primeros exámenes del curso de Anatomía, Fisiología y Elementos de Zoología. Para agradecer al mandatario su cooperación decisiva, se dio en llamar a la Escuela de Medicina, Escuela de San Fernando.
No obstante su proximidad al gobernante, colaboró en periódicos calificados de "oposición" como el Verdadero Peruano y El Satélite Peruano; y elegido diputado a Cortes por Arequipa, viajó a España y visitó al monarca para gestionar privilegios requeridos por el Colegio de Medicina; declinó el Título de Marqués; y para sí aceptó únicamente un óleo de la Virgen de la Asunción que el rey tenía en una salita, así como el nombramiento como Médico de la Real Cámara (1815). Asimismo, logró, que por Real Cédula del 9 de mayo de 1815 fuera aprobada la existencia del Colegio Médico de San Fernando. Regresa a Lima al año siguiente para dedicarse a sus tareas profesionales, docentes y asistenciales, pero, en busca de reposo, debe trasladarse a Cañete, desde donde -ya en 1820- vuelve a la capital, llamado por los sucesos que avecinan para la suerte del país: la próxima emancipación. A solicitud del virrey, actuó como secretario de la delegación que en Miraflores se entrevistó con los emisarios del General don José de San Martín. Proclamada la Independencia del Perú, Unánue ocupó el Ministerio de Hacienda.
Para el nuevo Congreso, Unánue es elegido representante por Puno y como tal es Comisionado para intercambiar ideas con el Libertador Simón Bolívar que recién había arribado. La labor de Unánue en el Congreso Constituyente fue infatigable y fecunda y con esa mística de servicio se dio por entero a participar en los trabajos de la comisión encargada de redactar el proyecto de Constitución de la República con otros miembros de la Cámara.
En enero de 1824, Unánue acude como médico al lado del Libertador Bolívar cuando éste se encuentra seriamente afectado de salud en el histórico sitio de Pativilca. Así, continuó con su carrera política en la nueva patria independiente hasta su muerte en Lima en 1833.
Hipólito Unánue fue de personalidad polifacética, como médico, físico y estadista. Su vida y obra, ampliamente conocidas a través de la historia, han concitado sumo interés entre historiadores y biógrafos, quienes han dado a conocer las sobresalientes cualidades personales y profesionales del recordado sabio y precursor de nuestra independencia.
En 1994 la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Federico Villarreal adoptó el nombre de "Hipólito Unánue" como homenaje a este ilustre médico y héroe peruano.

Obras de Hipólito Unanue:
UNANUE, Hipólito, 1755-1833 “Obras científicas y literarias”, Barcelona: La Academia de Serra Hnos. y Russell. 1914.
UNANUE, Hipólito, “Observaciones sobre el clima de Lima y su influencia sobre los seres organizados en especial el hombre.” /Introd. y comentarios por el Dr. Carlos Enrique Paz Soldan. Lima : Comisión Nacional Peruana de Cooperación Intelectual. 1940.
UNANUE, Hipólito, Colección documental de la independencia del Perú “Los ideólogos”, Hipólito Unanue, Vol 7, Lima, Comisión del Sesquicentenario de la independencia del Perú, 1974.
UNANUE, Hipólito, “Los ideólogos”, Hipólito Unanue, Vol 8, Lima, Comisión del Sesquicentenario de la independencia del Perú, 1974.
EL MERCURIO PERUANO, Biblioteca Nacional del Perú. Edición Facsimilar. Lima. X tomos, 1964, 66.

PRINCIPALES BATALLAS EN EL DEPARTAMENTO DE TACNA

PRINCIPALES BATALLAS EN EL DEPARTAMENTO DE TACNA
Contra España
1) Batalla de Camiara - 31 de octubre de 1813 Fuerzas Liberarías al mando de Pallardelli. Fuerzas realistas al mando del Crl. García de Santiago Triunfo de las fuerzas españolas.
2) Batalla de Mirave - 22 de marzo de 1821 Fuerzas libertarias al mando de Guillermo Miller Fuerzas realistas al mando del Crl las Heras Triunfo peruano

Contra Bolivia
1) Batalla de Chipe - 25 de diciembre de 1841 Guerrillas peruanas al mando de José Rosa Ara. Fuerzas invasoras bolivianas. Vencedor las fuerzas peruanas.
2) Batalla de Sama - 08 de enero de 1842. Guerrilla peruana al mando de Manuel Lavayen. Compañía de infantería Boliviana. Triunfo peruano.

Contra Chile
1) Combate naval de Iquique -21 de mayo de 1879 Blindados peruanos Huascar y Independencia. Buques Chilenos Esmeralda y Covadonga Huascar hunde a Esmeralda e Independencia encalla y se hunde.
2) Batalla de Tarapacá - 27 de noviembre de 1879. Fuerzas aliadas peruano boliviano al mando del Grl Buendia. Ejercito Chileno. Triunfo Peruano.
3) Batalla de Locumba - 01 de Abril de 1880. Columna peruana al mando de Gregorio Albarracin Sección del ejercito Chileno dirigido por el Cmdte Duble Almeida. Triunfo peruano
4) Combate de Buena Vista (Sama) – 18 de abril de 1880 Fuerzas peruanas al mando de Gregorio Albarracin Fuerzas Chilenas al mando del Cmdte José Vergara. Derrota peruana.
5) Batalla de alto de la alianza - 26 de mayo de 1880. Ejercito aliado Peruano-Boliviano al mando del Grl Campero. Ejercito Chileno al mando del Gral. Baquedano.
6) Batalla de Arica - 07 de junio de 1880. Fuerzas Peruanas al mando del Crl Bolognesi Fuerzas Chilenas al mando del Grl Baquedano. Triunfo chileno.
7) Batalla de Palca - 16 de julio de 1880. Fuerzas Peruanas al mando de Pacheco de Céspedes. Partida Chilena perteneciente al regimiento "Lautaro"
8) Escaramuza de Tarata - 21 de julio de 1880. Fuerzas Peruanas al mando de Leoncio Prado. Contingente Chileno al mando del Crl Barbosa. Derrota peruana.
9) Batalla de Calientes - 02 de setiembre de 1881. Guerrilla Peruana encabezado por Pacheco de Céspedes Contra fuerzas Chilenas. Triunfo peruano.
10) Combate de Pachia - 03 de setiembre de 1881. Columna Peruana al mando de Pacheco de Céspedes. Caballería y brigada de artillería Triunfo peruano.
11) Batalla de Pampa Blanca (Sama) – 15 de febrero de 1883.Fuerzas Peruanas dirigidas por el Cmdte Nicolás Ortiz. Destacamento de aniquilamiento Chileno.
12) Combate de Coari - 01 de agosto de 1883. Fuerzas patriotas al mando de Pacheco de Céspedes. Destacamento chileno. Triunfo peruano.
13) Batalla de Mirave - 02 de agosto de 1883. Batallón al mando de Pacheco de Céspedes Batallón Chileno al mando del Mayor Duberli de Oyarzún. Triunfo de Céspedes.
14) Combate de Pachia - 11 de noviembre de 1883. Columna al mando del Mayor Subercaseaux. Triunfo chileno.

Batallas Internas
1) Batalla de Intiorko - 22 de noviembre de 1842. Fuerzas constitucionales del Gral. Castilla Fuerzas del Gral. la Fuente. Triunfo del Gral. Castilla.
2) Combate de Pachia - 29 de agosto de 1843. Fuerzas de Domingo Nieto y Ramón Castilla Fuerzas del Gral. Vivanquistas, Juan Francisco Balta. Triunfo de las fuerzas de Domingo Nieto.
3) Batalla de Ticaco - 14 de setiembre de 1894. Fuerzas Constitucionalistas Castilla - Nieto. Fuerzas Pierolistas al mando de Pacheco de Céspedes. Triunfo Castilla - Nieto.

Recordatorio Takana

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